Vanessa Preciado forja el Valle Oro Puro con la medicina deportiva

Vanessa Preciado forja el Valle Oro Puro con la medicina deportiva

Vanessa Preciado Barbosa es una médica especialista en actividad física y deporte que desde el año 2016 es parte del equipo médico “Valle Oro Puro”. Ella todavía al recordar un poco su camino profesional se sonroja, y no es para menos, pues no imaginó que al salir de su natal Cartagena y de Bogotá, donde se hizo profesional, un camino de triunfos y pasiones por el deporte asociado la llenara de satisfacción personal.

Yo llevo un año viviendo en Cali y la verdad es que el hecho de trabajar en Indervalle me ha abierto muchas puertas, en especial para seguir el ciclo olímpico, mantener una exitosa familia, seguir de cerca el proceso en cada escenario deportivo y retroalimentar mis conocimientos” acentúa esta profesional de la salud, con su desbordada sonrisa y su acento costeño que encanta a muchos

Vanessa hace parte del equipo profesional del Centro de Medicina Deportiva, en el cual también salen a realizar visitas a los atletas en sus respectivos escenarios deportivos, y como parte lúdica quiso mostrarle a su hijo Mathias, de seis años, un poco del trabajo que realiza con los deportistas mientras está fuera de casa.

Así fue, en el momento que menos lo esperaba, cuando Mathias se interesó por el deporte, específicamente por el taekwondo, una decisión que apoyó y que sirvió para que su entorno familiar cambiara, y su hijo motivara a otros niños de la familia a practicar alguna disciplina deportiva.

Cada vez que mira a su gran amor, ve reflejado a su vez el agradecimiento que tiene de estar en el Valle del Cauca, porque el programa “Valle Oro Puro” también tocó a su puerta, pues le permite articular su rol de profesional y el de ser mamá, sentimientos que experimenta a diario en su trabajo, cuando examina a un deportista con una dedicación absoluta y esa delicadeza maternal que comparte a su pequeño “Mati”: “Simplemente yo me preocupo por que coma bien, porque se recupere bien y que de pronto cualquier gesto técnico que esté haciendo mal o alguna debilidad con el papá lo trabajamos por fuera, para fortalecerle sus músculos, algo específico para su edad” dice Vanessa cuando con una luz especial en sus ojos se refiere a su primogénito.

Pero con su rostro aún sonrojado y sus ojos emperlados de alegría al contar su experiencia, dice que no interviene en las prácticas deportivas de Mathias, deja que los profesionales encargados de su entrenamiento hagan su trabajo y confía en el talento de su hijo.

A pesar de ser cartagenera de nacimiento Vanessa tiene claro que su compromiso hoy está rodeado de salsa, cañaduzales y de los colores rojiblancos del Valle del Cauca, una tierra que la cogió y que hoy en día se ha convertido en su hogar, al que orgullosa representa en su labor profesional.

Share