Un ángel de la vida, que iluminó el camino de  una médica Valle Oro Puro

Un ángel de la vida, que iluminó el camino de una médica Valle Oro Puro

El Valle del Cauca con el fin de fortalecer su andamiaje deportivo, para la reconquista del título en los próximos Juegos Nacionales del 2019, se ha propuesto contar con los mejores profesionales de cada área, en un trabajo cercano y decidido con los atletas de la región. Una de esas cuotas ganadoras es Jhoana Charrupi Chocó, Médica especialista en medicina aplicada a la actividad física y el deporte, quien desde hace dos años hace parte del excelente equipo interdisciplinario del Centro de Medicina Deportiva de Indervalle.

Con esa frescura y espontaneidad que la caracteriza, recuerda con alegría la primera vez que ingresó a este equipo médico, fue en Quibdó- Chocó, en los juegos del 2015: Fue un proceso bonito pero difícil, porque llegué ya para la recta final y llegué a trabajar de una” dice Jhoana para quien el realizarse como mujer, también se convertía en una de sus principales metas.

Después de 12 años de relación con su pareja Mario Alejandro Mina, ingeniero electrónico de profesión pero amante al deporte, recuerda que en medio del júbilo por el lanzamiento del programa “Valle Oro Puro”, la vida los sorprendió con el anuncio de la llegada de Juanita, su pequeña hija quién no tuvo una bienvenida usual como los demás, su gestación fue de alto riesgo por lo que Jhoana tuvo que tomar cuidados estrictos para prevenir cualquier secuela en su pequeña, y fue así como dio su batalla más fuerte en la vida, luchando por tenerla sana entre brazos.

Para ella fueron momentos de angustia e impotencia porque quería seguir desempeñando su labor como médica, pero también sabía que llevaba consigo una vida que dependía totalmente de su atención, la amenaza en el embarazo aun persistía y tuvo que guardar reposo en cama para que finalmente a la semana 26, Juanita llegara a visitarlos: “Muchos deportistas me visitaban en casa, algo que sentía como gratitud no solo a mi trabajo, sino que logramos con muchos una conexión  más allá de lo profesional y deportivo”dice Jhoana, quien con el apoyo de familia y amigos, pudo hacer más llevadero el hecho que su hija, estuviera por dos meses hospitalizada luchando como un ángel, y aferrándose a la vida.

Jhoana en medio de esa difícil época alternaba sus funciones laborales con el de ser mamá, hoy con sus ojos emperlados por los duros recuerdos cuenta: A Indervalle agradecimientos totales, siempre me apoyaron a la distancia, después me reincorporé y así tuve espacios para visitar mi niña en la UCI”.

Fue así como logró fortalecer su camino y el de su familia, en el que Juanita fue ese motor de luz, una hermosa y corpulenta niña, que marcó un pasaje enriquecedor de una etapa, en donde nunca dejó de creer, como aquellos atletas a los que brinda atención diaria en su consultorio, o los diferentes escenarios deportivos.

En el “Valle Oro Puro” Jhoana es una de las protagonistas y se siente una heroína, pues esa lucha con su hija también se veía reflejada en su trabajo con cada uno de sus logros. La motivación siempre estuvo y más para continuar aportando lo mejor de sí en su función, en una carrera donde aprende a través de la práctica y el trabajo en equipo.

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