“No nací aquí, pero me siento orgulloso de ser Valle Oro Puro”: Diego Palomeque

“No nací aquí, pero me siento orgulloso de ser Valle Oro Puro”: Diego Palomeque

Diego Palomeque es uno de los mejores atletas de Colombia. Fiel seguidor del deporte, pero admirador número uno de doña Flor, su mamá. Una madre soltera que con fuertes valores y principios crió a cada uno de sus hijos, en donde Diego es el tercero de cuatro hermanos y el único deportista de la familia.

Lleva diez años vinculado al atletismo, meses entregados a una pasión, una disciplina deportiva que lo ha convertido en la nueva promesa de la velocidad colombiana en el mundo. Para Diego este mundo ya dejó de ser un hobby, un estilo de vida, ahora más que una pasión es una profesión, un trabajo en donde aparte de triunfar, ganar medallas o representar los colores del Valle del Cauca y de Colombia, con su deporte sostiene a su familia, eje central en su mundo y en sus logros deportivos.

El atleta es un hombre seguro y de convicciones claras, por eso el año pasado tomó la decisión de llegar al “Valle Oro Puro”, pues en su antiguo departamento notó que su trabajo y entrega no eran valorados como lo esperaba. Su vida tuvo un giro importante, en donde llegó a Cali a seguir viviendo experiencias y a seguir un proceso formativo que aún no termina.

El Valle del Cauca le ha brindado durante meses, garantías y oportunidades como estar en la Villa Deportiva junto con otros atletas de diferentes deportes, allí ha compartido y aprendido de cada uno de ellos: "Allá yo pagaba arriendo, servicios, alimentación, también soy padre de una hermosa bebé y los gastos no dan espera. Ahora estoy en la Villa deportiva y ese dinero que gastaba me queda disponible para cualquier necesidad que tenga mi familia" manifiesta Palomeque mientras se prepara para un nuevo entrenamiento en el estadio Pedro Grajales.

Para “el rey de la velocidad” en los 100 y 400 metros planos, su carisma y personalidad lo hicieron compenetrarse fácilmente con sus nuevos compañeros, hay una convivencia de un buen equipo. "Diego es un tipo sencillo, talentoso y humilde, a pesar de tener el récord nacional en los 400 metros planos que duro más de 20 años no es agrandado y no presume eso, es un bacán” expresan deportistas que comparten con él en diferentes espacios deportivos.

El joven nacido en Apartadó- Antioquia, después de vestir los colores de este departamento y de las Fuerzas Armadas, vive y se goza día a día la oportunidad de pertenecer al “Valle Oro Puro”, recuerda con agrado su experiencia en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro el año pasado y va sumando metros recorridos, pero restando segundos a un cronometro que lo ha acompañado durante su vida como deportista de alto rendimiento.

"En mi nueva tierra están muy pendientes de mí, y es algo en lo que allá donde estaba no se interesaban, aquí no nací, pero me siento orgulloso de estar donde estoy" expresa con agradecimiento cuando del Valle le hablan. Se siente un vallecaucano más, por eso hace caso omiso a las arengas que recibe por parte de sus ex compañeros de liga cuando vestido de rojiblanco y esa garra dorada, llega a pulverizar las pistas atletismo, y a lo largo se ve corriendo en Tokio 2020.

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