Juan Carlos Lozano, un metodólogo cargado de alegría y grandes vivencias

En la búsqueda del retorno al liderazgo deportivo en Colombia, Indervalle establece unos parámetros de alta calidad con sus profesionales y más en el tema técnico que requiere la Subgerencia de Competición, la cual es la encargada de formar y perfilar a los mejores atletas del departamento y la nación. Por ello su equipo metodológico es un equipo selecto e integrado por un equipo campeón y también cargado de talento “Valle Oro Puro”.

Uno de ellos es Juan Carlos Lozano Vásquez, un vallecaucano que lleva 12 años en la entidad como metodólogo deportivo, este profesional en educación física oriundo del municipio de Andalucía, quien ha sido artífice de muchos procesos y logros deportivos con atletas de talla mundial y olímpica con disciplinas deportivas a su cargo.

Juan Carlos tiene una gran vocación de enseñar y dirigir, ya que antes de ingresar a Indervalle trabajó durante 7 años como docente en el Colegio Americano de Cali y en la clínica Niña María de Caloto-Cauca con pacientes de mediana complejidad.

Es el último hermano de 8 en su familia y se hizo popular en las calles del municipio de Guacarí por su extrovertida personalidad en compañía de sus amigos, de lo que recuerda que no había lugar en la calle que no fueran concurridas junto a ellos y de las grandes pilatunas que cometían en ellas.

Un testigo de las grandes muestras de travesuras fue el fallecido Luís José Toro, rector de la Normal Mixta Departamental de Guacarí, quien en varias ocasiones tuvo que suspenderlo por sus ocurrencias de rebeldía en el colegio, como llegar al plantel y quitarse los calcetines, “recochas” en el salón de clases, pero la más grave fue cuando le pidieron en el colegio cortarse un poco el cabello y él fue totalmente rapado a clases, un corte que para el época de los 70’s era sinónimo de irreverencia. Una travesura que le costó 5 días de suspensión y solo las buenas notas de calificación pudieron salvarlo de ser expulsado.

En 10° grado conoció al amor de su vida, su esposa Liliana María, quién ayudó a que sus travesuras fueran pasando a un segundo plano y la seriedad en sus clases fuera más constante. Se graduó de la secundaria y tomó la decisión de viajar a Cali junto a Liliana a estudiar arte dramático, pero al final se fue por la licenciatura en educación física, pues sentía mucha afinidad por esta carrera.

Estando en la universidad él y su grupo de compañeros aplicaban la ley del 1/4 de hora de manera inversa, no abandonaban el salón pero sí sentaban al profesor en el pupitre mientras que ellos dictaban la clase, uno de estos docentes fue Carlos Vargas profesor de pedagogía a quien Juan Carlos recuerda muy bien porque después de terminar la universidad y haber sido docente, llegó la oportunidad de trabajar en INDERVALLE y el gerente de esa época era nada más y nada menos que el profesor Carlos Vargas, el mismo al que una vez le aplicó la ley del ¼ .

Juan Carlos es reconocido por sus compañeros de trabajo como un hombre servicial, con gran sentido del humor y amante de cada cosa que proyecta en su vida, su desparpajo lo hacen aún mas sociable y cercano a esos cientos de atletas de disciplinas como golf, actividades subacuáticas o patinaje, con las cuales ha compartido grandes experiencias; ninguna comparada a los títulos mundiales y a ese logro del Valle Oro Puro de ser campeones en los Juegos Nacionales del año 2019.

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