Diego Lenis, combate por sus sueños y va por un doble titulo a Bolívar 2019

Diego Fernando Lenis Calderón, “ninja” como es conocido por muchos en el deporte, es un karateca vallecaucano que ha forjado su camino deportivo en esta disciplina, representando con honor y orgullo a la región que lo vio nacer. Además de vestir en múltiples ocasiones los colores de la Selección Colombia.

Como la mayoría de los niños, Diego jugaba fútbol, lo practicaba en la Escuela Estrellas del Norte en Santiago de Cali. Durante su proceso sufrió una lesión en la cadera, motivo por el cual, a su corta edad se vio obligado a tomar un receso en el deporte.

Recuerda el día exacto en que empezó su camino en este arte marcial: el karate do, fue en marzo de 2004, cuando, por recomendación de Rosita Ramos también medallista vallecaucana y Selección Colombia, fue llevado por sus padres a la Liga Vallecaucana de Karate.

El principal motivo por el que este yumbeño empezó a practicar esta disciplina deportiva, fue por cuidar su salud. Ya que, a sus 14 años después de su lesión, Diego empezó a subir de peso, hasta que llegó a un punto en el que casi padecía obesidad mórbida.

Al principio, no le gustaba para nada este deporte, al verse en un espejo, no le simpatizaba tampoco como le quedaba su uniforme. Fue entonces, para el año 2005, cuando Diego decidió retirarse y retornar al deporte que en ese entonces lo apasionaba, el fútbol.

Para el año 2006, por petición de sus padres, “ninja” volvió a practicar el arte marcial de origen okinawense, y desde ese momento su vida gira en torno a este deporte. Y es que Diego poco a poco se fue apasionando, le empezó a gustar mucho lo que hacía, en el preciso momento en que le enseñaron a pelear y todo fue “acción”.

Para ese mismo año, debutó representando al Valle del Cauca en un Campeonato Nacional Interclubes, en el que se coronó por primera vez campeón. “Fui primero campeón nacional, que campeón departamental” Así lo recuerda Diego.

Uno de sus mayores logros en su carrera deportiva y que ha sido motivo de orgullo, no solo para él, sino para toda su familia, fue ser convocado a la Selección Colombia en el año 2007.

A sus 29 años, son muchos los logros obtenidos. Pues como lo dice él: “No tengo la cuenta exacta de cuantos, solo se que son muy pocas las veces que no he cogido una medalla en un campeonato nacional e internacional.”

“Ninja” ha sido campeón nacional, bicampeón suramericano sub21, y su más reciente logro fue en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 en los que obtuvo medalla de bronce representando al país.

Para el año 2012, después de los Juegos Nacionales disputados en Cereté-Córdoba, Diego se fue para la Liga de Santander, detrás de su entrenador Francisco Villaroel, quien fue entrenador en la Liga Vallecaucana. Desde el año 2013 al año 2015, Diego representó al departamento de Tolima.

Sin embargo, para el año 2016, al inicio de la administración de la gobernadora Dilian Francisca Toro Torres, con la creación de la estrategia “Valle Oro Puro”, ejecutada desde Indervalle; Diego fue repatriado como deportista de alto rendimiento al departamento y está bajo el programa de deportista apoyado de la entidad.

Asimismo, para ese mismo año empezó a ejercer su profesión como comunicador social y periodista, en el canal regional Telepacífico.

“Uno tiene que ser tan grande como el tamaño de sus sueños”, esa es una de las frases que “ninja” tiene tatuada en su piel. Para él: “Cuando uno logra ser igual o más grande que el tamaño de sus sueños, uno lo puede lograr, y en esa medida es que vivo día a día.”

Ahora su reto esta en ser doble medallista de oro en los próximos Juegos Nacionales Bolívar 2019. Para lograrlo, Diego se prepara todos los días, haciendo preparación física con crossfit y perfeccionando su técnica sobre el tatami.

Por puntos, no cree que se clasifique a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Aun así, después de los Juegos Nacionales, tiene pronosticado realizar un circuito de 6 torneos en: Madrid, Chile, Paris, Dubái y Marruecos, para así lograr alcanzar el puntaje y de no lograrlo, que esto le sirva para adaptarse al combate de nivel mundial.

El camino deportivo de Diego es largo, lleno de alegrías y retos, colmado de medallas y de resiliencia, la misma que ha plasmado en varios tatuajes que tiene en su piel; el más especial el pez koi que lleva, haciendo alusión a un Diego Fernando que nada contra la corriente, persigue sus sueños, tiene claro lo que quiere y hacia dónde va, entrena para competir, combate y gana.

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