Angélica Suárez, una profesional que alimenta los sueños de los atletas vallecaucanos

Angélica Suárez, una profesional que alimenta los sueños de los atletas vallecaucanos

A sus cortos siete años Angélica María Suarez se enamoró de las piscinas, intentaba pasar el mayor tiempo posible en el agua y desde entonces la natación se convirtió en su estilo de vida. Por más de quince años de práctica en esta disciplina deportiva, conoció la cara de la victoria celebrando triunfos, pero también evidenció caídas y derrotas, durante cada evento nacional o internacional al que se enfrentaba.

En su natal Santander el nivel deportivo estaba un poco quedado, Angélica se sentía estancada con su deporte y es cuando decide darle un giro a su vida. Con un poco de dolor, pero cargada de entusiasmo parte de su amada Bucaramanga al departamento del Valle del Cauca, llegando a Palmira y de la mano de Cindy Álvarez nadadora vallecaucana y amiga incondicional, quien la acogió en su seno familiar y la acercó de inmediato al esquema deportivo del entrenador Gustavo Nazarith, padrastro de Cindy y técnico por esos días en la Villa de las Palmas.

Angélica fue recibida como una vallecaucana más, algo que le permitió adaptarse muy rápido a su nuevo equipo encontrando eso que buscaba desde Bucaramanga: mejorar su rendimiento. Pero en su corre-corre aún le hacía falta algo y era continuar sus estudios.

Formarse como profesional era la nueva meta, y la Escuela Nacional del Deporte habilitó la carrera de Nutrición, algo que tomó como otra oportunidad marcada por Dios. Sin dudarlo se matriculó y dejó Palmira para mudarse a Cali, lugar donde conoció al técnico Ibrahim Zaldívar, su nuevo guía en el agua.

Las aulas de clase y las piscinas Hernando Botero Obyrne, eran los dos lugares más frecuentados por esta bumanguesa, los mezclaba de una forma excepcional en los primeros semestres de estudio, algo que no pudo seguir dándose pues sus compromisos de estudio no le daba ese espacio a los entrenamientos. De esa forma, la universidad prevaleció, su amor al deporte seguía intacto, pero ahora tenía en su corazón un gusto, una pasión con la cual iba conseguir un podio especial en la formación de los mejores atletas del país.

Tras ese titulo profesional, hace un año llegó la oportunidad para lucir un nuevo talento, se vinculó al equipo biomédico “Valle Oro Puro”, estructurando una estrategia ganadora del departamento rumbo a los Juegos Nacionales 2019; “He llegado con mi compromiso y disiciplina a aportar en un gran grupo, desde que empecé como Valle me han brindado el apoyo siempre. Yo cree una amistad muy linda con los profesores Gustavo e Ibrahim, creen en mí y ahora me han puesto sus atletas para trabajar con ellos.” dice Angélica soltando esa risa tímida, pero con una voz convincente, la misma que desde que llegó a Indervalle ha impuesto para que los deportistas de la región tengan una alimentación adecuada, diseñada para mejorar sus objetivos en sus practicas deportivas.

Angelica María es la precursora de mantenerlos muy en forma, de hacer el acompañamiento con hábitos y estilos de vida saludables, los mismos que aplica en su diario vivir, y en especial en el de su familia, con quienes sin dudarlo comparte rutas gastronómicas cada vez que es posible, mientras bromea con cada uno de ellos, sobre uno que otro “antojito” de más.

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