Alejandro Perlaza corre tras nuevas marcas buscando su llegada a Tokio 2020

Su disciplina y entrega sobre la pista lo hacen concentrase en una especial técnica. Una mirada segura visualiza desde el momento de la partida un remate excepcional, que le permita alzar sus brazos y celebrar como tanto le gusta hacerlo.

Cuando de agilidad y destreza se trata, John Alejandro Perlaza Zapata resalta, este atleta vallecaucano con sus 1.80 metros de estatura hace parte de esa nueva sangre que tiene al atletismo colombiano, viviendo uno de los mejores momentos de la historia.

Un caleño de 25 años, quien llegó al atletismo tras un paso fugaz por el fútbol, deporte que practicó siendo un niño por su buen estado físico, aunque como él mismo lo resalta: “Jugué fútbol porque pensaba que era solo correr detrás de un balón”. Tiempo después encontró en el atletismo un estilo de vida, y una forma de explotar sus largas zancadas, su físico y su rapidez.

Desde el año 2009 empezó su camino deportivo como atleta de altos logros, a pesar de su juventud, con una mentalidad clara y unas metas enfocadas en ser figura en el Valle del Cauca y proyectarse a nivel nacional.

Hoy 10 años después ha recorrido grandes y largos metros de experiencia, es uno de los atletas colombianos que estarán en el próximo Campeonato Mundial Mayores en Doha-Catar, junto a otros 15 cafeteros, entre ellos John Solís y Melissa González, también deportistas de la región. Todos en búsqueda de preciadas preseas, pero también de puntos para la clasificación a Tokio 2020.

Uno de sus mejores recuerdos, de esos que atesora en el corazón, es haberse clasificado a los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016, allí compitió como lo sabe hacer en equipo. En el relevo 4×400, siendo la primera vez que Colombia tenía participación en esta prueba en unos Juegos Olímpicos, en donde terminó como la 11 mejor selección del mundo en esta especialidad.

Antes de ello Alejandro Perlaza había cosechado múltiples campeonatos nacionales, suramericanos y panamericanos, haciendo su proceso como juvenil y llegando a la élite del atletismo mundial con una destacada actuación en los eventos del ciclo olímpico. Tal y como lo recordamos en la reciente medalla dorada que obtuvo la Selección Colombia en los Juegos Panamericanos de Lima 2019.

Allí Alejandro, se subió a lo más alto del podio junto a Anthony Zambrano, Diego Palomeque y su compañero John Solís, en una medalla histórica para el país en este tipo de certamen en la prueba 4×400.

Aunque está lejos de su tierra, este atleta “Valle Oro Puro” desde los 18 años se ha fortalecido también en sus procesos académicos, a esa edad aprovechó la beca deportiva que se le presentó en Puerto Rico, allí estudió dos años, después llegó a Canadá donde estuvo concentrado varios meses en sus entrenamientos, para posteriormente regresar a Colombia.

Hace algún tiempo vive en los Estados Unidos, lugar donde ha competido con los mejores corredores del mundo, buscando potenciar aún más su nivel, además que en el mes de mayo culminó su carrera como profesional en deporte, otra de las grandes metas que se ha trazado en su camino.

Así, en medio de entrenos, pruebas, un poco de baile y música que son sus hobbies favoritos, transcurren los días y también el conteo regresivo para este atleta vallecaucano que espera ver campeón a su región en los próximos Juegos Deportivos Nacionales Bolívar 2019.

Reconociendo el sentido de pertenencia que se ha recuperado con el programa “Valle Oro Puro” desde la Gobernación del Valle e Indervalle, busca llegar a la meta siendo el más destacado en sus 400 metros y en los relevos. Mientras su respiración se agita, su corazón está alegre porque espera la llegada de nuevos metales dorados que lo sigan catapultando como uno de los mejores atletas del país.

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